Mirada panorámica y respiración libre
Sin mover la cabeza, amplía la visión periférica y deja que el foco se suavice. Observa bordes, luces y movimiento lateral mientras respiras natural. Sesenta segundos así le dicen al cerebro que no hay amenaza inminente. Ideal tras pantallas, equilibra oculomotores y baja la urgencia que sentimos en el pecho.